Las mejores fechas para viajar a Marruecos, son la primavera (meses de marzo a mayo) y el otoño (mediados de septiembre, octubre y noviembre), y para viajar al desierto de Marruecos de mediados de septiembre a mayo. A continuación te dejamos una serie de recomendaciones a seguir si decides visitarnos.

Marruecos es un país seguro, aunque se debe tener especial cuidado en las zonas turísticas muy frecuentadas, como los zocos. En Marrakech, a veces utilizan motos para robar bolsos, simplemente hay que utilizar el sentido común. Los visitantes no están obligados a ir documentados en todo momento y es aconsejable no llevar el pasaporte encima por si eres víctima de un robo, pero sí una copia de las páginas del pasaporte con la información identificativa del titular. En caso de robo, hay que denunciar el delito lo antes posible en la comisaría más cercana de la policía turística (Brigade Touristique) y guardar una copia de la denuncia para la compañía de seguros. En caso de robo del pasaporte, o ante cualquier delito o accidente grave, hay que llamar a la embajada o consulado.
La moneda del país es el dírham, pero no tendrás problema en cambiar moneda en el aeropuerto. En restaurantes y comercios suelen aceptar tarjetas, pero en muchos puestos de los zocos o si viajas a pueblos del interior, es recomendable llevar dírhams suficientes. Es importante saber que en Marruecos se practica el regateo. Es un proceso que se considera un juego de principio a fin, pero siempre y cuando estés interesado en el artículo a adquirir para no ofender al vendedor. Un tercio del valor inicial es un buen punto para empezar.
No es necesario vacunarse para ir a Marruecos, pero puede ser recomendable vacunarse contra la hepatitis A o la fiebre tifoidea. También es recomendable llevar contratada una póliza de seguro médico. Para dolencias menores las farmacias suelen estar muy bien provistas y su personal es competente.
En cuanto a la forma de vestir de las mujeres, no hay problema, siempre y cuando se vista con “ cierto recato”, aunque para entrar en las mezquitas, hay que llevar los hombros cubiertos y los vestidos, faldas o pantalones cortos deben llegar hasta la rodilla.
En cuanto a los teléfonos móviles y wifi, se pueden comprar tarjetas SIM de prepago en diversos puntos de venta. Muchos hoteles y riads ofrecen wifi gratis, al igual que muchos cafés y restaurantes. Otra opción muy interesante, y que nosotros hemos probado, es comprar por internet para los días que dure tu estancia en Marruecos una tarjeta eSim. Te recomendamos la de Holafly.
Marruecos es un país islámico moderado y aunque los musulmanes tienen prohibido beber alcohol, tiene bares de copas, aunque no muchos, pero la mayoría de los restaurantes frecuentados por extranjeros sirven vino, cerveza y bebidas destiladas. El hachís, conocido como kif es ilegal, aunque muchos marroquíes lo fuman. Es posible que al visitante se lo ofrezcan sobre todo en la zona del Rif, pero la pena por comprarlo o fumarlo es de hasta 10 años de cárcel.
No podemos dejar de hacer una mención especial a la gastronomía marroquí. La cocina marroquí es excelente. Entre sus platos más emblemáticos están el cuscús, el Tajín (en su variedad de pollo, ternera, cordero o legumbres), el mechui (cordero a la brasa), los pinchos de ternera o cordero, normalmente asados al carbón. Son también muy famosas sus aceitunas negras que, aderezadas con ajo picado y aceite de oliva, constituyen un placer inolvidable. Una recomendación para que el viajero extranjero evite problemas gastrointestinales, es recomendable beber agua embotellada y evitar comer las numerosas y extraordinarias ensaladas, porque las verduras están lavadas con agua corriente. También debes evitar tomar bebidas con hielo. Estos pequeños detalles pueden evitarte un viaje incómodo.